Guaxara Ramírez Macías

En Sevilla se desmontaba hace un mes cientos de ilusiones. La pandemia del Covid-19 traía consigo la cancelación de las mayores festividades que vive la capital Andaluza. La suspensión de la Semana Santa y de la Feria de Abril llegaba al corazón de todos los sevillanos.

La Feria se vio arrasada por el Covid-19, esta fue suspendida hace un mes y con ello se llevó el trabajo de un año. La población tuvo que ver como una portada que estaba preciosa y montada se iba encogiendo poco a poco, siendo guardada para el siguiente año sin ser lucida en ese día tan glorioso para la ciudad.

No solo el sentimiento de tristeza envuelve las calles de Sevilla, retumba incertidumbre y desolación por las esquinas. Cientos de personas se quedaron sin trabajo esa semana. Feriantes, cantantes, cocheros, puestos de alimentación… trabajadores cuyo sustento dependía en gran parte de esa semana. Una celebración que es el mayor sustento de la ciudad y del que dependen más de 30.000 familias según el ABC de Sevilla.

Una festividad que se remonta a tiempo inmemorables y que por primera vez en la historia se cancela dejando un “impacto de 900 millones de euros” según el Ayuntamiento.

Del mismo modo, el Covid-19 se fue llevando una a una todas las festividades de Andalucía; romerías, ferias… Cientos de puestos de trabajo en la Comunidad Autónoma se vieron afectados por la cancelación de estos eventos.

EL VIRUS QUE ECLIPSA LA SEMANA SANTA

“A título personal la cancelación de la Semana Santa afecta, no directamente ni mucho menos pero si de una manera afectuosa ya que el Covid-19 llegó justo a las puertas de la celebración esperada”. José Manuel Delgado es costalero en la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo y en la Esperanza de Triana y se ha visto afectado por no poder celebrar este evento que considera “una forma de vida”.

El 15 de marzo daba comienzo el estado de alarma por el Covid-19, un día antes ya se vaticinaba lo que muchos andaluces temían; la cancelación de la Semana Santa. Esta noticia ha afectado especialmente a las hermandades y a los hermanos que llevaban todo el año preparándose para este gran evento. 

José Manuel comenzaba sus andadas en la Semana Santa como monaguillo, cirial, pabilero y por último nazareno. Desde niño el espíritu de esta celebración le llenó y tuvo claro que quería dedicar cada año a hacer que la gente viviera como él estas fechas, “lo más importante de la Semana Santa es la forma de vida en la que engloba todo lo relacionado con esos días del año, la inclinación colectiva sobre cómo organizar y preparar la celebración en sí”, relata el joven nazareno.

La cancelación de la Semana Santa ha supuesto un gran impacto económico para la provincia de Sevilla, un hecho que no se daba desde 1933 cuando por conflictos de las hermandades con el gobierno local no salieron los pasos, tal y como informa el ABC. A pesar que el motivo es completamente diferente, esto no hace que no haya penetrado de la misma manera en el corazón de los Andaluces que han estado todo el año esperando y preparándose para este evento, “en este caso todo finalizó de raíz, no es lo mismo que un caso de lluvia que aunque se vea trastocada la procesión, se prepara el montaje de los pasos, haces vida de hermandad y lo sientes de una manera cercana hasta el día señalado, se lamenta José Manuel.

Según Cadena Ser, “las pérdidas por la cancelación de la Semana Santa llega a casi 400 millones de euros”, en diferentes sectores que participan en el evento.

Esta festividad lleva mucho tiempo de preparación y esfuerzo. No solo ha supuesto una catástrofe económica sino también personal, “hay mucha gente detrás de esa gran semana; una banda que lleva practicando durante todo el año, los nazarenos que tienen que comprar su túnica y capirote, los ensayos de los costaleros en las fechas cercanas a la procesión…”, añade José Manuel. Según Cadena Ser, “aunque no hay datos generales, el coste que supone para una hermandad, de las grandes por número de hermanos de Sevilla, sacar una procesión a la calle supera los 45.000 euros”

Las hermandades en estas fechas realizan cultos, besamanos, reparto de papeletas… El estado de alarma supuso el cese de cualquier actividad; se  cancelaron todos los eventos programados y esto les llevó a tener pérdidas económicas en compras y contratos. Por otra parte tuvieron que incrementar la labor social y caritativa ya que los donativos se han visto gravemente afectados. 

Los hermanos, como José Manuel pagan una cuota al año, esto no ha sido alterado por la aparición del Covid-19. Por otro lado, hay hermandades que requieren de un pago extra, una “papeleta de sitio” y esta se ha visto considerablemente afectada. Este dinero extra no ha sido devuelto por la cancelación de los eventos, sin embargo lo han utilizado para donativos a la caridad. Las hermandades tienen sus ingresos de estas cuotas y de las sillas y palcos que se alquilan esa semana, cuya explotación sigue generando ingresos desde hace 25 años cuando comenzó esta iniciativa. “Son muchas las personas que han hecho una inversión económica para este día, tanto en vestuario como el pago del sitio en la Carrera Oficial”, narra José Manuel. Este dinero por un lugar privilegiado para ver la procesión no ha sido devuelto ya que es una decisión que se sigue meditando y que “tienen que tomar entre el Consejo de Cofradías y las hermandades”, según informa el ABC de Sevilla.

UN SUEÑO APLAZADO

“Conseguir la clasificación ha sido uno de los mejores momentos de mi vida”. Paco Gaviño lleva unos 13 años dedicándose al mundo de la hípica. En diciembre de 2019 consigue unas de sus grandes metas; clasificarse para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020; “he cumplido uno de los propósitos que tenía y sobre todo lo he conseguido antes de lo que pensaba”. Este sueño quedó truncado cuando el 24 de marzo anunciaban que este gran acontecimiento sería aplazado debido al Covid-19. 

El proceso de clasificación del triatlón de hípica es por equipos o individual. Paco Gaviño se clasificó de forma individual quedando en 2ª posición en el ranking olímpico de la zona B europea. Se disputaban 20 plazas para aquellos países como España, Bélgica, Holanda o Francia que no habían conseguido la clasificación por equipos. La disciplina del Concurso Completo consta de tres pruebas; doma, cross country y salto. Además de dos pruebas veterinarias al principio de la competición, donde hay que mostrar que el caballo está en perfectas condiciones de salud. “Fue muy complicado, pero estoy super contento”.

Paco Gaviño lleva muchos años preparándose para este momento, desde hace siete veranos el campeón de hípica ha estado cogiendo experiencia en diferentes países como; Alemania, Holanda, Francia o Inglaterra “Mi plan en verano era muy similar al de ahora: no veía a mis amigos ni a mi familia, solo montaba y daba clases, es como si llevara 7 años preparándome para una cuarentena de este estilo”. 

¿Con la situación actual, has tenido alguna forma de continuar con el entrenamiento?

Por suerte estoy confinado dentro del recinto donde tengo a los caballos así que tengo entrenamientos normales aunque no puedo hacer todo los que me gustaría porque no puedo salir de la cuadra y no tengo materiales, además ni yo ni los caballos contamos con nuestras sesiones de fisioterapia. 

¿Cómo te ha sentado que los Juegos Olímpicos hayan sido aplazados?

Me parece una decisión acertada. Los procesos clasificatorios se han visto totalmente parados y sé que hay deportistas que están buscando aún su plaza. El confinamiento se alargará 8 o 9 semanas y la desescalada es muy lenta, va a ser imposible una clasificación a tiempo para los demás, por lo tanto me parece una buena y justa decisión que se hayan aplazado.

A pesar de la situación, Paco Gaviño ve de forma positiva el futuro. Va a tomar esta situación como una ventaja para él; seguir preparándose para estar al nivel de aquellos que le superan en edad y experiencia. “Este año me va a permitir pulir algunos detallitos, seguir entrenando, mentalizarme un poco más, y mejorar, tanto mi yegua como yo”. 

BORJA LASSO: LA DOBLE LUCHA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Hace 5 meses que Borja Lasso no viste los colores del CD Tenerife. Tiene 26 años y en 2019 el joven dejó Sevilla, su tierra natal, para trasladarse a las Islas Canarias y luchar por su gran sueño. Un sueño, que a pesar de la dificultad y la distancia, compagina con sus estudios de periodismo. Sus entrenamientos y competiciones cesaron en diciembre, cuando una lesión en un partido contra el Alcorcón le obligó a volver a Sevilla a recuperarse.

A su lesión se le suma es estado de alarma por el Covid-19 retrasando de manera drástica la recuperación de Borja, “con la cuarentena no tengo los mismos medios, no puedo tener una recuperación normal. Ahora mismo no tengo fecha de vuelta, estoy esperando que la situación se normalice para poder avanzar rehabilitación y volver lo antes posible. 

El mundo del deporte se ha visto severamente afectado por el Covid-19; estadios cerrados, entrenamientos cancelados, Juegos Olímpicos aplazados, Motos GP y competiciones a puerta cerrada…

El fútbol fue de los primeros deportes en cancelar los entrenamientos, muchos clubes como el CD Tenerife, se vieron obligados a solicitar un ERTE por no poder hacer frente a los gastos del equipo. Del mismo modo, los partidos han sido aplazados y cuando se retomen se realizarán a puerta cerrada para  evitar el contagio entre el público. 

El futbolista de segunda división Borja Lasso no deja de pensar en su recuperación. ya que es la primera vez que pasa tanto tiempo sin chutar un balón. Desde Sevilla habla cada día con sus compañeros del club, los cuales no pudieron volverse a sus casas a tiempo y están pasando la cuarentena en sus domicilios de Tenerife, la isla que se encuentra más afectada por la pandemia, “lo están llevando como pueden, haciendo deporte en sus casas, por suerte el club ha facilitado materiales y ejercicios para que no pierdan la costumbre” señala Borja. 

Estos tipos de entrenamiento son una medida que han tomado todo los jugadores de fútbol para estar en forma el día que tenga que defender a su equipo en el campo de juego. Muchos fueron los partidos cancelados: amistosos entre España y países europeos, la Copa de la Reina, Champions League y Europa League. Todos estos partidos se irán recuperando en los próximos meses a puerta cerrada.

Edición: Cristina Paredes

El primer partido de fútbol en europa ha sido el de las Islas Feroe, Dinamarca, donde ya ha dado comienzo la liga. Este partido se ha jugado sin aficionados desde las gradas, una medida que se irá extendiendo al resto de partidos cuando europa vaya recuperando la normalidad en este campo.

Borja Lasso desde su retiro de recuperación es consciente de cómo está afectando esta situación a su profesión, “sé que al principio será difícil, tendremos que estar constantemente con exámenes médicos, distancia de seguridad, medidas higiénicas más severas, pero le echaremos todas las ganas para dar un buen espectáculo a los aficionados”.